Pintura al oleo
La pintura al óleo es conocida desde la antigüedad y se puede plasmar sobre diferentes superficies.
Se cree que fueron los hermanos Van Eyck quienes inventaron la pintura al óleo.
Para pintar cuadros al óleo necesitaremos disponer de los siguientes materiales y utensilios:
– Lienzos.
– Oleos.
– Pinceles.
– Espátula.
– Caballete.
– Aguarrás.
– Trapos.
Los pinceles son fundamentales y existen una gran variedad de ellos. De acuerdo a su forma tenemos pincel plano o pincel redondo; y por su material los podemos clasificar en pincel de fibra sintética, pincel de pelos de marta y pincel de pelos de cerda. Para comenzar te recomendamos que utilices pinceles nº 2 y nº 12.
Con las espátulas realizas la mezcla de colores en la paleta y puedes utilizarla para dejar una mayor carga de pintura en el lienzo que con el pincel.
Para comenzar el cuadro necesitamos un carboncillo con el cual dibujaremos el boceto inicial. Cuando lo finalizamos, con un trapo que no contenga pelusas lo borramos, lo que nos dejará un
dibujo en el lienzo tal cual si fuera una sombra.
Luego en la paleta realizamos la mezcla de colores que utilizaremos. Con los 3 colores primarios más el blanco obtendremos los colores necesarios.
Comenzaremos pintando los espacios más amplios como el cielo. Para tal caso utilizamos un pincel de forma plana y grande.
Para el cielo podemos adherir técnicas como las pinceladas circulares, logrando así nubes en el cielo.
Cuando tenemos un horizonte que separa cielo y mar utilizamos el pincel sin pintura para lograr difuminarlo. Mezclamos suavemente el cielo y el mar, logrando perder la línea del horizonte y obteniendo de esta manera profundidad y lejanía.
Si contraponemos claros y oscuros aportamos volumen e idea de movimiento al cuadro, y obtenemos sombras y luces.
Utilizamos los pinceles para manchar zonas y la espátula para dejar carga de pintura.
El cuidado de los pinceles es fundamental. Al finalizar debemos limpiarlos muy bien para que tengan un uso prolongado.
Primero le quitamos el óleo con un papel absorbente. Luego con un trapo empapado en aguarrás terminamos la limpieza del óleo más impregnado en las cerdas.
Secamos con una tela teniendo sumo cuidado en que no queden restos de óleo o aguarrás. Por último al guardar los pinceles debemos hacerlo siempre de forma tal que queden con las cerdas
hacia arriba.
La paleta y la espátula se limpian de la misma forma.
Debes hacer hincapié en el aspecto de la limpieza si quieres que tus materiales tengan una vida prolongada.